Deconstruyendo la Reputación Online
Con todo el ruido que abunda en este mundo de la comunicación en Internet, a veces merece la pena pararse a reflexionar un rato. ¿No te parece? Eso es lo que tratamos de hacer Ángel Alloza, Jorge Cachinero y yo mismo en el artículo ¿Existe la reputación online? Tres respuestas y más incógnitas, que te animo a leer y comentar. Estas son las preguntas básicas que abordamos:
¿Existe la reputación online?
En Internet, lo que encontramos son expresiones sobre la empresa que comparten los grupos de interés en las Redes; y que pueden afectar a las percepciones que se conforman de las mismas. Dicho de otro modo, en el término “Reputación online”, “online” es causa o fuente y “Reputación” es efecto o resultado.
¿Puede medirse la reputación online?
La investigación de la reputación expresada en Internet, a nuestro juicio, no puede plantearse mediante procedimientos cuantitativos, estadísticos ni mecánicos; sino aplicando metodologías cualitativas, con muestras no probabilísticas y análisis humano. Para mejorar esta capacidad, trabajamos en el proyecto europeo de investigación LIMOSINE (web del proyecto).
¿Es posible gestionar la reputación online?
Es posible gestionar las variables que incrementan la cantidad y la calidad de las expresiones que se publican en las Redes sobre una determinada marca corporativa; y que afectan a las percepciones y evaluaciones de los stakeholders de la empresa en cuestión.
BEO: Balance de Expresiones Online
Estas son las bases sobre las que construimos en LLORENTE & CUENCA el metodo de diagnóstico BEO (Balance de Expresiones Online), en colaboración con el CORPORATE EXCELLENCE Centre for Reputation Leadership. Puedes consultar los detalles de la metodología y resultados del primer estudio sobre las empresas en esta presentación: I Estudio Balance de Expresiones Online.






Mayo 22nd, 2012 at 12:09:18
[...] Deconstruyendo la Reputación Online Iván Pino [...]
Mayo 29th, 2012 at 03:16:05
Por supuesto que puede medirse la reputación online, el único problema es que la medición sea exacta, fiel a la verdad y genere en realidad confianza y credibilidad. Todo (o casi todo) es medible y por esa misma razón, alterable y esto es algo de lo que se abusa en gran medida en Internet.