17 Ago 2009

Tercer Asalto de la Comunicación 2.0: Proyectar Identidades Personales

Tercer Asalto de la Comunicación 2.0: Proyectar Identidades Personales

- Hola, llamo del diario Talcual, quería contrastar unas informaciones críticas con su empresa.

- ¡Ah!, pues, no sé … manténgase a la espera, por favor.

A cabo de un rato, responden:

- Mire, que no hacemos declaraciones, ¿de acuerdo?

- Vale -contesta el redactor-. Pero, ¿podría ponerme con el responsable de Comunicación?

- Lo siento, no tenemos.

- ¿Y con algún portavoz oficial?

- Bueno, es nuestro director, pero no habla con la Prensa.

Fin de la conversación. Al día siguiente, esta empresa, sin portavoz ni interlocutor con los Medios, es vapuleada por unos y otros, sin la menor contestación ante la audiencia. ¿Te resulta familiar?

Seguro que sí. Por desgracia, es una situación corriente en la comunicación convencional. Así que, imagínate cómo está el asunto en Internet. Exacto: muy verde.

Relaciones Humanas

“La gestión de la comunicación”, de Hans Johnson, fue el primer ensayo de Relaciones Públicas que leí, hace quince años. Decía esto:

Trabajar en el ámbito de la comunicación de una empresa nos confiere la responsabilidad de lograr que la compañía sea más personal que institucional (…)

- Todos los contactos de la empresa son contactos entre personas.
- Todas las relaciones “públicas” son relaciones personales.
- Todas las relaciones empresariales son relaciones humanas.

El libro no dedicaba ni una página a Internet porque la Web estaba despuntando. Sin embargo, aquellas palabras tienen, para mí, más sentido ahora, en el nuevo entorno online.

Con nombres y apellidos

Internet está arrumbando el modelo de difusión de masas, cerrada y local, que simbolizó la televisión en el siglo XX, por otro de comunicación interpersonal, abierta y global, representado hoy por las redes sociales.

Eso es. Interacción entre personas, sin fronteras espaciales ni temporales. En vivo y en directo. Carente de intermediarios.

En este contexto, las empresas sin nombres ni apellidos, impersonales, sencillamente, no saben comunicarse:

Un combate muy personal

La solución no puede ser más sencilla (ni más compleja). Simplemente, expresando la identidad de la compañía a través de sus profesionales.

Si tu empresa no tiene un gabinete o departamento de Comunicación, prepárate para un combate de extrema dureza.

Pero, si ya dispone de un interlocutor con los Medios y cuenta con un portavoz ante la Prensa, por qué no van a poder asumir funciones similares en Internet.

Lucha por organizar un equipo que supere este asalto:

    1) Community Manager. Quien asume la mediación con los periodistas profesionales, bien puede hacerlo con los periodistas ciudadanos.

    Aquí tiene una hoja de ruta, para empezar, y cuatro pilares, para avanzar.

    3) Corporate Bloggers. Y ya puestos, una vez superados los dos lances anteriores, mejor tener decenas o centenares de portavoces, que uno solo.

    Así lo ve IBM, por ejemplo. Échale un vistazo a la Guía de Participación en Medios Sociales que transmite a sus empleados.

Los Diez Asaltos de la Comunicación 2.0

Acabas de leer el tercero de los diez asaltos que componen el combate por la Comunicación 2.0. Si te interesa gestionar la reputación online de tu organización, no te pierdas los demás artículos de esta serie. Suscríbete ahora:

  1. Encontrabilidad, la pugna informática.
  2. Usabilidad, peleando el diseño.
  3. Autenticidad, un combate muy personal.
  4. Operatividad, conflicto publicista.
  5. Perdurabilidad, disputa periodística.
  6. Actualización, desafío financiero.
  7. Vinculación, contra molinos de viento.
  8. Participación, lidiando con las críticas
  9. Propagación, lucha de clases.
  10. Seguimiento, defendiendo tu identidad.

9 Responses to “Tercer Asalto de la Comunicación 2.0: Proyectar Identidades Personales”

  • Juan Pedro Says:

    Tienes razón, Iván. La que propones es la situación ideal, está claro. Pero permíteme llevarte la contraria esta vez al menos en algunos de tus puntos.

    No hemos contado con el enemigo número uno. Y no es otro que el tiempo, el reloj de veinticuatro horas y no de veinticinco. Un dircom offline tiene las horas del día empeñadas. Si a eso le añades que, además, sea community manager con públicos no periodistas profesionales, pues imagínate. Resumiendo: ¡eres un tipo sin corazón y quieres matar al dircom del futuro de un patatús!

    También, idealmente, el
    CEO debe ser blogger. Pero si contamos con que muchos de ellos apenas tienen tiempo para dormir y que olvidan (literalmente) su vida familiar por sus problemas empresariales…

    El caso es que las obligaciones comunicativas online, en la actualidad, todavía no han sustituido totalmente a las obligaciones offline. Y eso es doble trabajo. Me explico: un CEO puede ser blogger. Pero no por ello dejará de atender a medios convencionales (teles, radios, prensa). El total es una suma diabólica, una carga doble que para un CEO puede ser agotadora.

    Quizá dentro de unos años este tránsito haya pasado y el cambio a la comunicación 2.0 sea más llevadero. Sobre todo para CEOs o dircoms que, por cuestiones generacionales no lo ven claro.

    Saludos

  • ivanpino Says:

    No tengo piedad, Juan Pedro. Es que vengo mal acostumbrado de las vacaciones y ya me parece que sobran horas para todo ;D

    Tienes razón, será cuestión de años. Recuerdo cuando el e-mail era un trabajo más, añadido al correo postal. Y ya ves ahora.

    Creo que los Dircom no tardarán demasiado en sustituir notas por post y anuncios por twitts (o como se llamen entonces). Y que los CEO pasarán más tiempo haciendo streaming que dando ruedas de prensa.

    En fin, el tiempo dirá.

    Un fuerte abrazo.

  • Nacho Bruyel Says:

    Es una cuestión de utilizar las redes sociales para hacer más con menos, llegar más lejos y directamente a aquellos públicos a los cuales importa lo que tengamos que decir. Me gusta el punto de la autenticidad, atención con las redes sociales, todos ganaremos en transparencia y en honestidad. Ya nada se puede esconder en la comunicación 2.0.

    Un abrazo y feliz regreso de las vacaciones a los que ya estén de vuelta.

    /Nacho

  • Stephan Fuetterer Says:

    Hola Iván,

    Muy buen post. Yo siempre digo lo mismo también: no son las organizaciones las que se relacionan, son las personas de esas organizaciones las que se relacionan, y la química y saber estar resulta fundamental. Al final todo es cuestión de sentido común ¿verdad?

    Un abrazo,

    Stephan

  • Carmen Silva Says:

    Como bien decís los dircom tienen tanta carga de trabajo a diario que sumergirse en las rutinas de la comunicación 2.0 es un trabajo extra para ellos, que suelen estar a tope. Pero lo más habitual es que un director de comunicación cuente con varios técnicos (esto ya va en función de la visión que tenga la empresa o la institución) en los que poder delegar tareas. Lo suyo sería que el dircom se encargara personalmente de los medios sociales, pero si no puede siempre tiene la opción de dar pautas a sus colaboradores para que pongan voces a la organización.
    Y en un caso muy apurado, ¡para eso estamos las agencias!

  • Eva Moreno Says:

    Quizá sea necesario distinguir lo urgente de lo importante y como los actuales dircom y Ceo se relacionan con el mundo.

    En mi opinion no más de 200 o 300 empresas pueden tener a sus directivos tan pillados.

    Como dircom hasta hace poquito, a veces consideraba que comer o cenar con un cliente , era una acción comercial y no sabía lo que me equivocaba y el tiempo que me quitaba.

  • Luis González Says:

    Muy interesante el post, Ivan.

    Coincido en que el Dircom puede (y diría que debe) asumir también el rol de comunity manager.

    La relación 1.0 entre medios y empresas está evolucionando (inexorablemente), y me parece que es la figura del Dircom la que mejor puede asumir el reto de pilotar (en muchos casos con ayuda, claro)la evolución a las relaciones 2.0 entre la empresa y todo el resto de la comunidad.

  • Pedro Luis Says:

    Muy interesante y acertada tu reflexión. Pero que las personas mejoren y sean auténticas depende de una apuesta decidida por la credibilidad y la transparencia del líder y su organización. Sin eso, todo serán buenas intenciones…

  • Toni Sanchez Says:

    El post es buenisimo, pero convence tú al gerente de la fabrica de conservas del pueblo de aqui al lado a que esté “un rato” delante de un ordenador “hablando con gente que segun sus propias palabras “no tiene ni idea de como se hacen las cosas”
    Esto de momento queda para las grandes empresas que disponen de personal y presupuesto.
    Enhorabuena Ivan, un blog fantastico.

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