Por el interés, te quiero Ahmed
¿Quién dice que el dinero discrimina? Ni por raza ni por religión. El tipo de interés manda mucho más que el tipo de piel o el tipo de creencia. Y si no, que le pregunten al Deutsche Bank. La entidad alemana ofrecerá productos adaptados a la ley coránica, que prohibe a sus fieles ganar dinero sin realizar un trabajo fÃsico. Pero, ya se sabe: hecha la Ley, hecha la trampa:
“Consiste en emplear una cuota fija que los clientes abonan en cada préstamo que solicitan al banco. AsÃ, si una persona quiere comprar una casa a través del banco, la entidad la adquirirá en su lugar, y luego se la revenderá a un precio fijo superior”. (ELPAIS.es)
Es que el mercado no tiene fronteras. ¿Será ésto la globalización?




