7 Ene 2006

Por el interés, te quiero Ahmed

Por el interés, te quiero Ahmed

¿Quién dice que el dinero discrimina? Ni por raza ni por religión. El tipo de interés manda mucho más que el tipo de piel o el tipo de creencia. Y si no, que le pregunten al Deutsche Bank. La entidad alemana ofrecerá productos adaptados a la ley coránica, que prohibe a sus fieles ganar dinero sin realizar un trabajo físico. Pero, ya se sabe: hecha la Ley, hecha la trampa:

“Consiste en emplear una cuota fija que los clientes abonan en cada préstamo que solicitan al banco. Así, si una persona quiere comprar una casa a través del banco, la entidad la adquirirá en su lugar, y luego se la revenderá a un precio fijo superior”. (ELPAIS.es)

Es que el mercado no tiene fronteras. ¿Será ésto la globalización?

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