Un bocadillo miserable, una llamada de teléfono y poco más a cambio de siete horas esperando como un imbécil la salida de tu vuelo. Éso ha ratificado el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, y todavía tenemos que dar las gracias. ¡Manda carallo!
Como es normal, las asociaciones de consumidores Facua y Cecu han reclamado un endurecimiento de las sanciones por retrasos, overbooking y cancelaciones para asegurar realmente su eficacia.
Las organizaciones no lucrativas Intermón Oxfam y Unicef España actuarán como inversoras capitalistas este mismo año. Ambas entidades venderán unas 70.000 acciones de Renta Corporación, donadas por el presidente de la inmobiliaria, Luis Hernández, cuando la sociedad salga a Bolsa a mediados del 2006.
Muy curioso. Parece que se inaugura un modelo de colaboración entre empresas y organizaciones sociales. El director ejecutivo de Unicef en España, Jaime Gómez-Pinedo, lo explica en cincodías.com.
Si tienes la suerte de poseer una finca, no te extrañes si cualquier día recibes un aviso de expropiación forzosa a cambio de cuatro perras para que una inmobiliaria se haga de oro construyendo urbanizaciones de lujo.
Eso es lo que permiten, con nocturnidad y alevosía, las leyes urbanísticas de la Comunidad Valenciana y, por lo que cuenta elcorreogallego.es, también se admite en Galicia y otras comunidades autónomas.
Los abusos cometidos al amparo de esas leyes ya impulsaron a 15.000 personas tras la iniciativa de la asociación Abusos Urbanísticos No, cuyo empuje ha conseguido echar encima del gobierno valenciano a la mismísima Unión Europea.
Todo un ejemplo de movilización ciudadana que aspira a extenderse por el resto de España.
La Asociación El Defensor del Paciente gestionó 12.037 reclamaciones por supuestas negligencias médicas, de un total estimado superior a las 70.000 denuncias presentadas en España durante el pasado 2005. 508 casos de los reclamados terminaron en fallecimiento. Son datos contenidos en la última memoria de la asociación, que se puede descargar en la página de inicio de su sitio web.
¿Quién dice que el dinero discrimina? Ni por raza ni por religión. El tipo de interés manda mucho más que el tipo de piel o el tipo de creencia. Y si no, que le pregunten al Deutsche Bank. La entidad alemana ofrecerá productos adaptados a la ley coránica, que prohibe a sus fieles ganar dinero sin realizar un trabajo físico. Pero, ya se sabe: hecha la Ley, hecha la trampa:
“Consiste en emplear una cuota fija que los clientes abonan en cada préstamo que solicitan al banco. Así, si una persona quiere comprar una casa a través del banco, la entidad la adquirirá en su lugar, y luego se la revenderá a un precio fijo superior”. (ELPAIS.es)
Es que el mercado no tiene fronteras. ¿Será ésto la globalización?