20 Nov 2007

Mis cuatro claves de la empresa responsable

Mis cuatro claves de la empresa responsable

Comprueba si trabajas para una empresa responsable. Es muy sencillo. Sólo tienes que preguntarte si “responde” o “no responde”. [Responsable (del lat. responsum, supino de respondÄ•re, responder)]. ¿A quién? Pues, a las personas de su entorno ¿De qué? De satisfacer sus expectativas ¿Y cómo? Con su comportamiento. Ésas son las cuestiones clave, y estas, las respuestas básicas:

  1. LEGALIDAD (ante la Administración)

  2. Esto es lo primero que debes preguntarte. ¿Tu empresa cumple la Ley? Cuidado, que no es tan obvio ni tan sencillo (hay normas para dar y regalar). En caso contrario, si no responde a lo mínimo que se espera de ella, entonces, no sigas adelante. No será una empresa responsable.

  3. SEGURIDAD (ante los Trabajadores)

  4. Otro tema. ¿Qué espera un empleado de su empresa? Vamos a lo esencial, que las filigranas no abundan. Yo lo tengo claro: seguridad. Pero no un empleo para toda la vida, no. Me refiero a otras cosas: A la tranquilidad de no ser despedido ni sancionado arbitrariamente en cualquier momento. A disfrutar de la experiencia, formación y contactos que te faciliten nuevos empleos en el futuro. Y, desde luego, a recibir una retribución justa, en tiempo y forma.

    ¿Qué? ¿Te parece poco? Pues no es tan común. No son pocas las empresas que te hacen tropecientos contratos temporales durante años; ni los directivos que te tienen con el corazón el puño jornada tras jornada; ni los trabajos insulsos, esclavos, sin opción de crecimiento; ni tampoco, las nóminas miserables pagadas a destiempo (la mitad en sobre, para esquilmar la Seguridad Social). ¿Verdad? Pues todo eso vulnera la Responsabilidad Social Empresarial. La que incumbe a la mayoría.

  5. CALIDAD (ante los Consumidores)

  6. Vamos a otro entorno, al de los clientes. ¿Es tu empresa responsable con ellos? ¿Responde a sus expectativas? La respuesta dependerá de cómo se entienda la gestión de la calidad donde tú trabajas.

    Si el tema se queda en registrar miles de procedimientos de actuación, cuyo cumplimiento nadie se preocupa de supervisar (porque es una pesadilla completamente inútil); o en instalar un teléfono de desatención al cliente para pasear al interesado por todos los call center del planeta, hasta que desista en reclamar o solicitar nada; entonces, de verdad, no trabajas para una empresa responsable.

    Si, por el contrario, tu empresa se preocupa de mejorar sus servicios y productos interesándose en resolver e incorporar las reclamaciones y sugerencias de sus clientes; en ese caso, sí será socialmente responsable.

  7. INTEGRACIÓN (ante los Ciudadanos)

  8. Otro asunto clave. La esencia del concepto “social” de la responsabilidad empresarial. Aquí debes plantearte la siguiente pregunta (con crudeza): ¿A tu empresa sólo le interesa incrementar el beneficio cada ejercicio? ¿Nada más? Si es así, mala cosa, porque los ciudadanos ya no esperan solamente eso de las empresas.

    Las expectativas han cambiado. Ahora esperamos que las compañías se integren en nuestra comunidad como un ciudadano más; y que aporten sus recursos en la extensión de la calidad de vida a todos sus miembros (cada una, en la medida de sus posibilidades). Se rechazan las empresas enclaustradas en sus propios intereses, ajenas a las preocupaciones de su alrededor.

    Es un planteamiento sustancial. No vale con patrocinar una reforestación o financiar a una asociación de personas con discapacidad, si, al mismo tiempo, se vierten residuos en el monte de al lado y resulta imposible llegar en silla de ruedas a tu despacho. Piénsalo bien ¿Trabajas para una empresa socialmente responsable?

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