Blogs corporativos: ¿opción u obligación?
El estudio de Cristina Aced no deja lugar a dudas. Blogs corporativos: una opción, no una obligación pone en evidencia el desinterés de las empresas por la Comunicación 2.0. Vamos, que ante la opción de exponerse al debate público, sin convenios ni parapetos, escogen la no obligación de publicar una bitácora. Es demasiado esfuerzo. Demasiado riesgo. Demasiado compromiso.
Tres razones en contra
1. Esfuerzo
Mantener una bitácora (seriamente) significa contar con una persona dedicada, casi en exclusiva, a participar en la blogosfera, actualizar los contenidos, moderar y responder a los comentarios, y controlar el seguimiento de los artÃculos.
Pocas empresas están dispuestas a incrementar sus gabinetes con un bloguero (si es que tienen una o más personas en la función de Comunicación); y no abundan las agencias de Relaciones Públicas con personal cualificado para externalizar ese trabajo.
2. Riesgo
Editar una bitácora corporativa implica someterse al escrutinio de los lectores y asumir la responsabilidad de debatir las opiniones adversas. Una puerta abierta a los mensajes negativos que no suele aceptarse de buena gana en las empresas. (Bufff, ya cuesta Dios y ayuda que acepten las informaciones periodÃsticas más o menos crÃticas).
3. Compromiso
Publicar un blog corporativo constituye un compromiso de transparencia a largo plazo. Para lo bueno y para lo malo. No vale contar sólo las maravillas y esconder las vergüenzas, si son públicas y notorias. Ni tampoco meterse en la blogosfera a bombo y platillo para abandonarla a las primeras de cambio. El objetivo es la confianza, la reputación.
Por desgracia, esto no cuadra muy bien con el planteamiento marketiniano con que suelen abordarse estas iniciativas en las empresas: campañas y acciones concretas con objetivos comerciales y resultados contables.
En fin, con semejante panorama, no es extraño con Cristina las pasara canutas para encontrar solamente diez blogs corporativos en España. Y suerte.
[Aún asÃ, hay más motivos para mantener una bitácora corporativa que para no hacerlo. Al menos, catorce. Puedes descubrirlos en 14 razones para publicar un blog corporativo.]




